Muchas mujeres que sufren el síndrome de ovario poliquístico (SOP) tienen problemas con su peso. Más del 50% de las mujeres con SOP tienen sobrepeso o son obesas, y la mayoría de ellas tienen problemas con la pérdida de peso. Este problema está relacionado con la resistencia a la insulina, una condición que afecta a un gran número de mujeres con SOP.

La insulina tiene como función principal controlar los niveles de azúcar en la sangre. En este proceso participan varias moléculas. Éstas son la glucosa, insulina, myo-inositol y D-Chiro-inositol. D-Chiro-inositol, así como Myo-inositol, se unen a otra molécula llamada phosphoglycan convirtiéndose en DCI-IPG y MYO-IPG respectivamente. Ambas se anclan fuera de las células a la espera de responder a la hormona insulina. Las células involucradas en el proceso son las células musculares y de grasa y las células cigoto de los ovarios, que producen testosterona. El páncreas libera insulina como respuesta a los altos niveles de azúcar en el torrente sanguíneo. Esto le dice al cuerpo que empiece a absorber el azúcar de la sangre. Entonces DCI-IPG y MYO-IPG entran en las células para responder a la insulina. DCI-IPG le dice a las células si quemar o almacenar el azúcar y MYO-IPG dice a las células que produzcan testosterona. Cuando el azúcar se utiliza el nivel de insulina disminuye y las células cigoto dejan de producir testosterona. En el caso de ausencia de DCI-IPG, sólo MYO-IPG se deja para la respuesta de la insulina, causando un desequilibrio hormonal. La no eliminación de la glucosa se traduce en altos niveles crónicos de insulina además de que las células cigoto están constantemente produciendo testosterona. En este caso, tomar un suplemento DCI puede ayudar a resolver esta deficiencia.

El exceso de azúcar en la sangre normalmente implica una escasez de azúcar en las células, lo que significa que las células están constantemente hambrientas de energía lo que conduce al hambre y los antojos.

Por lo tanto, la resistencia a la insulina en mujeres con SOP tiene como consecuencia niveles más altos de testosterona, lo que conducirá a la pérdida de pelo, el crecimiento del pelo no deseado en el cuerpo, el acné, la distribución adiposo masculino, ciclo menstrual interrumpido o ausencia del mismo e infertilidad; y altos niveles de insulina que hacen que estas mujeres tengan hambre con más frecuencia de lo habitual.

Los altos niveles de insulina y testosterona interfieren con el desarrollo normal del folículo en los ovarios. Como resultado, muchos folículos tienden a desarrollarse pero no se desarrollan plenamente.

El exceso de grasa puede empeorar la resistencia a la insulina por lo que perder peso, a pesar de que es difícil, puede reducir el alto nivel de insulina en la sangre. Debido a que el exceso de peso en las mujeres con síndrome de ovario poliquístico es producida por una hormona masculina, la grasa tiende a acumularse en el abdomen, dando a la mujer una “forma de manzana” en lugar de una “forma de pera” (más común en las mujeres con sobrepeso).

apple shape vs pear shape

Reducir los niveles de insulina se pueden lograr mediante la inclusión de hábito saludable al estilo de vida, como una dieta de bajo índice glucémico, la práctica regular de ejercicio y aumentando el número de comidas (mejores cinco comidas pequeñas que tres grandes).